Souffleur, The Prompter, 1988

Autor: Juan Muñoz

Acero, Hierro, bronce, madera y acrílico.

105 x 420 x 360 cm.

Vinculada a la obra “The Prompter” fue presentada en la exposición organizada por la Tate Modern de Londres. En esta obra la relación ambivalente entre Muñoz y el teatro se hace explicita. El suelo óptico, que desdibuja los límites del espacio y del tiempo, representa un escenario casi vacío, con un tambor inclinado contra la pared del fondo y la concha del apuntador.

La imagen evoca temas de la memoria y el olvido, la palabra y el silencio. Muñoz explicó, cuando se inauguró la exposición en la Tate Modern, que había querido representar “una casa de la memoria”: “la mente nunca se ve, pero siempre está ahí ... como un escenario montado sin representación, en el que no se puede jugar, sólo un hombre tratando de recordar, tratando de no olvidar ".

Esta instalación juega con la presencia y la ausencia, socava la experiencia del visitante y acentúa la conciencia de observador de su propia identidad.