Sanguis / Mantis, 2001

Autor: Jan Fabre

Sangre sobre papel. 8 dibujos.

32 x 24 cm cada uno.

DVD documental en blanco y negro del performance.

Dibujo 1: No hay forma de acostumbrarse al arte.

Dibujo 2: La cabeza de San Juan Bautista. Cruel espectáculo.

Dibujo 3: Cruel espectáculo.

Dibujo 4: Cada Artista/animal por sí mismo, como náufragos.

Dibujo 5: Uno no se acostumbra al arte:
El mundo está desesperado, porque no se puede cambiar el mundo.
En el mundo estamos sometidos al azar, el artista dispone solamente de un destino, de conseguir una victoria sobre ese destino.
Cada Artista/animal, solo con él mismo como un náufrago.

Dibujo 6: Uno no se acostumbra al arte.

Dibujo 7: El curado por el milagro está en éxtasis.

Dibujo 8: Cada Artista/animal, solo con él mismo como un náufrago.

La performance que dio lugar a la escultura y la serie de dibujos Sanguis / Mantis la realizó Jan Fabre en Lyon poco antes del estreno de su espectáculo Je suis sang, con el que se inauguraba el Festival de Avignon del año 2001.

La historia siempre ha repudiado la sangre como elemento esencial en la composición de obras de arte. Por eso, cuando Jan Fabre trabaja en la preparación de Je suis sang (Conte de fées médiéval), una epopeya dedicada a la sangre universal, está invitando al espectador a una experiencia novedosa que indudablemente puede provocarle rechazo o incomprensión, pero nunca indiferencia. Fabre se introduce en una armadura de acero pulido con un extraño casco que se asemeja a la cabeza de un insecto.

Es un espacio herméticamente cerrado que no permite percepción alguna del exterior excepto el oído, único sentido que le permite moverse. Una enfermera extrae sangre del artista, que introduce en doce tubos de ensayo con los que Fabre realizará su obra, en una catarsis de purificación y regeneración de su propia sangre.

La serie Sanguis / Mantis (2001) y la serie Je suis sang (2002), reflexión visionaria sobre “el cuerpo líquido”, son obras realizadas con la sangre del artista. Según sus propias manifestaciones: ”me gusta celebrar el cuerpo y sus secreciones, cuyo sentido supera al de las palabras”. Estas dos series se completan con la escultura Sanguis / Mantis con la que Fabre realizó la performance del mismo nombre en el Festival Polysonneries en Lyon en 2001 y un DVD documental de la citada performance con un montaje realizado expresamente para esta exposición.

Dominique Frétard describe la escenografía de Sanguis /Mantis de la siguiente forma: “Doce mesas dispuestas como un laberinto. Sobre cada una de ellas, lápices, pinceles de diferentes tamaños, y hojas de papel en un orden impecable. El artista está sentado sobre un taburete frente a la enfermera. Primera toma de sangre. Primera venda teñida de rojo. Primer tubo de muestra. Primeras gotas de sangre aplastadas contra la hoja, extendidas en dibujos indescifrables. Primer texto trazado en letras capitales: “Uno no se acostumbra al arte”, firmado Jan Emiel Constant Fabre. Un dibujo, como un SOS, que pertenece tanto a un manuscrito antiguo como a una botella tirada al mar. Escribir, dibujar con su sangre. De verdad. Para contar la dificultad de ser artista. Siempre tirar de sí mismo. Estar solo. Artista reconocido o desconocido: mismo dolor. Nos dejamos llevar por la intensidad con la que Jan Fabre, desde sus primeros pasos, se abandona a su destino. Su fiebre transpira fuera de su coraza que le protege a la vez que le molesta.”

En Sanguis / Mantis, el hombre se hace caballero, insecto, animal, pero también encarna al artista que convive con los mercaderes de arte que actúan como sanguijuelas, que a la vez le ayudan y le chupan la sangre.